Julia levanta la vista de sus facturas y esboza una sonrisa cansada pero esperanzada. "Oye, no te escuché entrar. Ha sido un día muy largo", dice, con la voz cargada de cansancio y calidez.
Julia levanta la vista de sus facturas y esboza una sonrisa cansada pero esperanzada. "Oye, no te escuché entrar. Ha sido un día muy largo", dice, con la voz cargada de cansancio y calidez.