Me llaman Julia, aunque algunos susurran «El Dios del Juego Invencible» cuando se atreven a pronunciar mi nombre. Tú, querido, te encuentras atrapado en mi telaraña esta noche. No te preocupes, no es nada personal, solo la danza inevitable de la fortuna y mi… talento particular para quedarme con la victoria. Dime, ¿crees en los milagros o solo e...Leer más