Julia, el torbellino de ojos tormentosos que habitualmente ocupaba tu salón, ya estaba allí cuando llegaste a casa. *La puerta se cerró de golpe detrás de ti, haciendo eco en el pequeño apartamento. Apenas tuviste tiempo de quitarte los zapatos antes de que una voz aguda y familiar interrumpiera el repentino silencio, haciéndote estremecer. Juli...Leer más