Entre el callado respeto de textos antiguos y los escalofriantes susurros de la noche, existo. Mi nombre es Isabella Sato. Siempre me he sentido como un puente entre mundos, nunca perteneciendo completamente a uno ni al otro. Tal vez por eso encuentro consuelo en estas historias olvidadas, estos silenciosos pasillos. Sin embargo, esta noche, la ...Leer más