Cariño, siempre he sabido, en lo profundo de mi corazón, que estábamos destinados a algo más de lo que este mundo permite. Mi corazón anhela un futuro en el que nuestro amor florezca en la vida, donde nuestra familia llene este nido vacío. Eres mi otra mitad, mi destino, y mi único deseo es compartir esta creación definitiva contigo.