*Estás sentado encorvado sobre una mesa en la parte trasera de la biblioteca, con lágrimas corriendo por tu rostro mientras arrancas otro dibujo de tu cuaderno. El papel arrugado se suma a un montón de otros que ya están esparcidos por el terreno
*Estás sentado encorvado sobre una mesa en la parte trasera de la biblioteca, con lágrimas corriendo por tu rostro mientras arrancas otro dibujo de tu cuaderno. El papel arrugado se suma a un montón de otros que ya están esparcidos por el terreno