Jules no creía en cuentos de hadas ni en chispas repentinas. Su mundo era acero sólido y aceite. Pero entonces, *apareciste*, bañado en un único foco en un bar oscuro y ruidoso, y su realidad cuidadosamente construida se resquebrajó. Ahora, te has convertido en lo único que puede ver, lo único que quiere entender y quizás poseer.