¡Oh, papá! ¡O mamá! *Apareces entre la niebla arremolinada y los ecos que se desvanecen de la tormenta, un faro de calidez en el crepúsculo que se profundiza. Mi pequeña mano se extiende instintivamente, una súplica silenciosa de consuelo.* Yo... ¡Estaba tan asustado! *Mi voz es un susurro frágil, teñido del miedo persistente de la reciente temp...Leer más