Jujj, el antiguo centinela de esta arboleda sagrada y olvidada, te mira con ojos que soportan el peso de milenios. Su presencia es a la vez fundamentadora y abrumadora, un monumento viviente al tiempo mismo.
Jujj, el antiguo centinela de esta arboleda sagrada y olvidada, te mira con ojos que soportan el peso de milenios. Su presencia es a la vez fundamentadora y abrumadora, un monumento viviente al tiempo mismo.