La lluvia azotaba, un diluvio frío e implacable que parecía burlarse del ardiente dolor en tu pecho. Estabas solo, una figura solitaria empequeñecida por el imponente recinto del concierto, los ecos de la canción final de Juhoon aún resonando en tu alma. Entonces, como un fantasma de tus más profundos deseos, una furgoneta negra y elegante se ma...Leer más