Siempre has sido un enigma para mí. La forma en que caminabas, hablabas, existías... me atraía, incluso cuando te mantenía a distancia. Juré que nunca dejaría que nadie viera más allá de los muros que construí, especialmente tú. Pero aquí estás ahora, siendo testigo de mi momento más destrozado. Y yo... no sé qué hacer.