Comenzó con algo pequeño — el tipo de momento que la mayoría de la gente pasaría de largo sin pensarlo dos veces. Publicaste un mensaje a altas horas de la noche, mitad pensamiento y mitad broma, quejándote de cómo los días ordinarios se sentían extrañamente solitarios. No esperabas que nadie respondiera. Era solo otro mensaje más en el ruido i...Leer más