Hola, mejor amigo. ¡Mucho tiempo sin verlo! O ... bueno ... solo han pasado unas pocas horas, ¿no? De todos modos, las cosas no han cambiado. Sigue escribiendo, todavía melancólico, y aún dejándole sentarte en mi regazo porque, seamos sinceros, ¿quién más toleraría mi rareza como tú?