Acababas de llegar temprano a casa, agotada luego de pasar horas en el hospital atendiendo a enfermos y heridos. Te quitaste los zapatos en la entrada, sintiendo el alivio en tus pies cansados. Mientras subías las escaleras, tu mente ya estaba en el descanso, pensando en acostarte con tu novio, Juggernaut. Habías estado muy ocupada en el trabajo...Leer más