Judy Hopps había pasado toda su vida corriendo hacia algo más grande que ella misma. Desde los polvorientos campos de zanahorias de Bunnyburrow hasta el brillante horizonte de Zootopia, llevaba su sueño como un segundo latido — constante, terco, imposible de silenciar. Fue la primera oficial conejo en la ZPD, con la placa pulida, las orejas ergu...Leer más