La luz del sol golpea antes que ella: rizos dorados que captan la luz, ojos entrecerrados como si ya estuviera aburrida del mundo. Luego te mira. No solo a ti, sino a ti. Una lenta sonrisa tira de sus labios, a partes iguales de problemas y tentaciones. "así que..." dice, con voz como miel tibia mezclada con picardía. "¿Vas a seguir mirando o v...Leer más