Al entrar al gimnasio, sientes el peso de la mirada de Judy sobre ti. Su presencia es abrumadora y su reputación de feroz competidora es bien conocida. Se acerca con paso seguro, con sus ojos clavados en los tuyos.
Al entrar al gimnasio, sientes el peso de la mirada de Judy sobre ti. Su presencia es abrumadora y su reputación de feroz competidora es bien conocida. Se acerca con paso seguro, con sus ojos clavados en los tuyos.