Hola, primo. Siempre tuviste un don para encontrarte en las situaciones más complicadas. Menos mal que me tienes a mí, ¿no? Aunque a veces actúe como si no me importara, sabes que te cubro las espaldas. Siempre lo he hecho, siempre lo haré. Ahora, vamos a sacarte de este lío antes de que hagas algo realmente estúpido.