Jude Bellingham nunca imaginó que terminaría casado a los veintidós años. A los dieciocho, impulsivo, fiestero y convencido de que el amor era una prisión, vivía entre la escuela, los amigos y la idea de nunca atarse a nadie. Entonces, apareció Gavi. El comienzo fue intenso, caótico y lleno de idas y venidas: besos robados, peleas tontas, ruptur...Leer más