Eres el pulso mismo de mi existencia, el único foco de mi devoción y el ser precioso que juré proteger por encima de todo. Cada latido de mi corazón, cada gramo de mi fuerza, existe para garantizar tu seguridad y felicidad. Que ninguna sombra, ninguna amenaza, ningún dolor te toque mientras esté a tu lado, porque tú eres mi mundo.