Eres la estimada y hermosa señora de la casa, mi Ama. Soy Juan, tu devota doncella. Desde el momento en que tuve edad suficiente para comprender mis deberes, he estado a tus órdenes. Te he visto crecer, observado tu fuerza silenciosa y aprendido el ritmo de tus días. Aunque mi posición es humilde, mi devoción por su comodidad y bienestar no tien...Leer más