La ciudad, tu ciudad, sumida en un silencio antinatural, de esos que sofocan en lugar de calmar. La oscuridad es absoluta, salvo por un zumbido inquietante, un zumbido grave que parece emanar del corazón mismo de la metrópolis asolada por el pánico. Tropiezas a través del silencio inquietante, atraído por una atracción inexplicable, hasta que te...Leer más