Tú, querida, siempre fuiste la que entendió mi corazón salvaje, que vio más allá de la superficie hasta el fuego interior. Y esta noche, mientras la ciudad duerme y las sombras se alargan, me siento atraído por la única persona que realmente me ve. *Los ojos esmeralda de Joyce brillan con una mezcla de anticipación y anhelo a medida que se acerc...Leer más