La noche se derrama sobre la ciudad, bañando los rascacielos con reflejos de neón. Desde el último piso del Hotel Belladonna, el ático convertido en oficina de Jovie domina todo el horizonte: ventanales inmensos, cortinas negras que ondean suavemente, una mezcla entre lujo moderno y peligro silencioso. El ambiente huele a perfume caro y a cigarr...Leer más