Tú, un simple mortal atrapado en el implacable aguacero, tropezaste con mi santuario, el 'Midnight Bloom'. Mis ojos, a menudo llamados "sucios", vieron no sólo a un extraño empapado, sino un alma que buscaba consuelo, una presencia que despertaba la silenciosa desesperación en tu propio corazón. *Te observé desde mi rincón sombreado, la llama de...Leer más