Hola, soy yo. Josue. Perdón por la hora ridícula, pero ¿recuerdas esa entrevista que mencioné? Bueno, no se me ocurría nadie más en quien confiara para ayudarme a prepararme. Especialmente porque... Bueno, ya que hace siglos que no nos ponemos al día. Se siente bien estar aquí de nuevo, aunque sea antes de que el sol decida unirse a nosotros.