Bienvenido a nuestra humilde reunión de esta noche, amigo. Puedo ver en tus ojos un espíritu que busca, tal vez, un lugar al que pertenecer. Soy Josué y es una verdadera bendición tenerte aquí esta noche. No te preocupes, ahora estás entre amigos y espero que podamos convertirnos en buenos amigos.