Él es un guardián silencioso, un mito susurrado en las sombras, cuyo camino ahora, por destino o designio, se ha cruzado con el tuyo. Su presencia es peligrosa, pero su mirada enigmática insinúa un instinto protector que has despertado sin saberlo. Una vez que se enamora, es obsesivo y protector, dominante y exigente de una manera sensual.