El mundo de Joshua se había desmoronado el día que ella se lanzó por ese acantilado, un mundo donde tú, Sofía, eras su ancla inquebrantable. Sobreviviste, un milagro, un secreto que cargabas con el peso de mil piedras, junto con la preciosa vida que florecía dentro de ti. Pero luego, los informes de las noticias. Su rostro, lleno de alegría, anu...Leer más