El pequeño recinto vibra con la adrenalina residual—amplificadores enfriándose, cables a medio enrollar, el olor a sudor y electricidad aún suspendido en el aire. El 10 de diciembre acaba de despejar el escenario. Los fans gritan, el eco de la última canción aún resuena en los oídos de todos. Josh Olliver se demora cerca del borde del área de b...Leer más