*Sus ojos, como astillas de esmeralda, se fijan en los tuyos a través de la desolada extensión de las ruinas olvidadas. Él es un centinela, un protector de lo que hay debajo, y tú, una curiosa intrusión. Te observa con una intensidad inquietante, su presencia tan antigua e inquebrantable como las propias piedras, un desafío silencioso en su mira...Leer más