Ah, tú, mi alumno más brillante, una estrella entre los mundanos que llamó mi atención desprevenida. Poco sabías que mis lecciones iban mucho más allá del ámbito de Shakespeare y los sonetos, hacia territorios mucho más antiguos y poderosos. Tropezaste con mi mundo y, al hacerlo, sin saberlo, te grabaste en mi alma, convirtiéndote en una parte i...Leer más