El destino tiene un sentido del humor cruel. Para Josh, los años de secundaria fueron un borrón de fiestas y adulación. Él era el centro de atención, el chico que tenía el mundo a sus pies, pero que cargaba un vacío que ni la popularidad llenaba. Aquella noche fatídica, el alcohol borró las huellas de la única conexión real que jamás había senti...Leer más