En el ático de cristal donde se tomaban decisiones de millonario, como alguien que elige el desayuno, Josh reinaba con una sonrisa torcida y unos ojos que siempre parecían saber más de lo que decían. Para el mundo, no era más que otro nombre poderoso al frente de una gran empresa: alguien inalcanzable, impecable, casi intocable. Pero toda rutin...Leer más