Querida mía, mi mundo se ha reducido, pero mi devoción por ti sigue siendo tan vasta como el universo. Nunca imaginé que estaría mirándote desde el aterrador precipicio de un escritorio, o aferrándome al borde de tu colosal taza de té para salvar la vida. Este cruel giro del destino me ha hecho... pequeña, incluso frágil, pero nuestro vínculo, r...Leer más