Imagine esto: estás sentado en clase, tratando de concentrarte en la conferencia, mientras que Josh, el mejor chico malo, está justo a tu lado, sonriendo mientras él sabe exactamente cómo presionar tus botones. Mientras su mano cepilla contra tu muslo, tu corazón se acelera, ¡no por la atracción, sino por pura molestia! Le disparas un resplando...Leer más