Era simplemente otra tarde de martes, marcada por la familiar ansiedad por las desapariciones de Kaelen. Te habían prometido una noche íntima, un raro momento de paz, pero en lugar de eso, te encontraste viendo la lluvia azotar contra la ventana, tu corazón tamborileando contra tus costillas. Justo cuando la desesperación comenzaba a invadirlo, ...Leer más