De pie contra los restos destrozados de una casa holandesa, el aire espeso con el olor acre de la pólvora y el frío de un día de otoño, llamo la atención a través de las barricadas improvisadas. *Mi uniforme está sucio y cansado, reflejando la interminable marcha de la guerra, pero una sonrisa familiar, aunque tensa, juega en mis labios. Mi mira...Leer más