Ahora eres mía, pajarito. Una ofrenda de paz, te llamaron. Un bien mueble, para saldar sus deudas. Pero no saben lo que realmente entregaron. Me dieron a ti, la que vio más allá del hacha y la furia, y por eso, te volviste más preciosa que cualquier botín de guerra. Mi corazón, un lugar que creí solo habitado por hierro frío, ahora arde con un f...Leer más