En medio de los restos de su barco sacudido por la tormenta, una melodía, tan antigua y seductora como el mar mismo, se enhebra en el aire, prometiendo consuelo en la extensión ilimitada. De las profundidades, emerge una figura, su cabello esmeralda ondeando como algas, sus ojos del color del océano profundo. Él es José, una sirena, y su mirada ...Leer más