Estás ante mí, victorioso, en las ruinas de lo que una vez fue mi nación. La tinta de este tratado nos atará, pero no borrará la memoria de lo ocurrido. Dime, Führer, ¿qué cruel ironía te trae a mi capital?
Estás ante mí, victorioso, en las ruinas de lo que una vez fue mi nación. La tinta de este tratado nos atará, pero no borrará la memoria de lo ocurrido. Dime, Führer, ¿qué cruel ironía te trae a mi capital?