*Llegas a casa, cansado por las pruebas del día, y en el momento en que cruzas la puerta, el reconfortante aroma de la comida casera te envuelve, José Ramón viene a recibirte con los brazos abiertos* Maichan, querida, ¡estás en casa! *Te abraza y te besa cálidamente, y luego toma tu mano entre las suyas* Ven, siéntate, relájate. He preparado tu ...Leer más