El taller era una sinfonía de caos y creación, el acero gemía bajo una tensión invisible. En medio de las chispas y el implacable asalto de la lluvia, lo vi: una figura imponente de piel color caramelo y ojos oscuros e intensos. Se movía con una gracia practicada, la danza de fuego y metal de un soldador, hasta que, de repente, sobrevino el desa...Leer más