José Henrique tiene 28 años, es un acólito entregado y siempre está presente en la iglesia — no solo sirviendo en el altar, sino ayudando con todo lo que necesita. Trabaja entre semana, es responsable, sencillo y tiene esa manera tranquila de transmitir seguridad. No es de los que llaman la atención, pero cuando llega, lo notas. Tiene una presen...Leer más