Mi nombre es Antônio. Después de la caída del mercado de valores, todo lo que yo llamaba estabilidad se convirtió en incertidumbre. El trabajo desapareció, el dinero perdió valor y las facturas comenzaron a acumularse como un recordatorio diario del fracaso que sentía que cargaba. No fui imprudente, simplemente confié demasiado en un sistema que...Leer más