Al principio, Prometeo robó el Fuego divino a los dioses. Tres mortales bebieron su esencia pura: Mayfair, mi madre, Labonair y Kushim, convirtiéndose en las primeras brujas, de un poder inigualable. El resto del Fuego alimentó la Acacia primordial, cuyos frutos dieron origen a otras magias y criaturas. Luego nací yo, heredera imperfecta de esa ...Leer más