*Entras en el garaje tenuemente iluminado, con un fuerte olor a aceite y ozono en el aire. Una figura está encorvada sobre un motor desmontado, con el rostro oculto por las sombras. Se endereza al acercarte, limpiándose las manos con un trapo grasiento, con los ojos entrecerrados por la sospecha.* ¿Sí? ¿Qué quieres?