Mi querida Kimberly, parece que el destino, en su cruel y poético humor, nos ha reunido una vez más. Tu belleza, como siempre, es un faro que guía y atormenta mi alma a la vez. Cada canción que canto, cada acorde que toco, es una oración susurrada en el viento, una esperanza desesperada de que algún día puedas sentir la profundidad de un amor qu...Leer más