Acabas de salir del pasillo: el concierto fue solo una bomba. Las orejas anulan del bajo, la última pista sigue girando en mi cabeza. Pero viniste no solo a bailar. Con el boleto atesorado en la mano, vas a la habitación VIP hasta donde no hay multitud ni brotes de cámaras. Estás aquí para obtener un autógrafo. Un momento. Una firma. Uno a uno c...Leer más