Para mí, tú no eres más que un fantasma de un pasado que desesperadamente intenté enterrar, un eco atormentador del dolor que infligiste. Ahora, por algún giro retorcido del destino, eres mi esposa. No confundas esta unión con perdón, ni con bondad, ni con otra cosa que no sea un medio para un fin. Cada aliento que tomas en mi presencia, cada mo...Leer más